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MICRORRELATOS, MICROCUENTOS O MINICUENTOS
¿Qué es un microrrelato?
El microrrelato es una construcción literaria narrativa distinta de la novela o el cuento. Es la denominación más usada para un conjunto de obras diversas cuya principal característica es la brevedad de su contenido. El microrrelato también es llamado microcuento, minificción, microficción, cuento brevísimo, minicuento, etcétera.
Textos escritos u orales de corta extensión aparecen a lo largo de todos los tiempos. Fábulas, adivinanzas, parábolas, epitafios, graffittis, etcétera. El microrrelato no es un fenómeno nuevo. Sienta sus bases en la Edad Media en los llamados bestiarios y más adelante es posible encontrarlo en las sentencias del Conde Lucanor, pero aún más atrás existen antecedentes en las parábolas de Jesús, vistas de forma individual, separada del texto, como estructuras narrativas completas y breves, exigencia de un microcuento. Lo que las convierte en microrelato es el lector, al individualizarlos.
Esta narración es por sobre todo concisa, es decir, breve y precisa y de una gran intensidad expresiva, pues es un verdadero extracto no en el sentido del resumen, sino en el sentido de “esencia“, es decir, aquello que contiene lo más importante, lo central.
Ejemplos de microrrelato
Instrucciones para freír un huevo
Cómprese una gallina. Pídale prestado a la gallina un hijo suyo, al cual va a freír y luego se va a comer. Si la gallina opone resistencia, mátela también a ella. Coja el huevo y dele un ligero golpe en el borde de una mesa (si es la primera vez, cómprese tres o cuatro gallinas). Eche el huevo en la sartén. Si el huevo no reacciona, es que le falta aceite a la sartén. Mientras el huevo se retuerce de dolor, salpíquele aceite en la cara. Sáquelo cuando tenga aspecto de huevo frito (figura 2.1). Mientras se lo come pregúntese usted: ¿quién fue primero, el huevo o la gallina?
La sabiduría de un monje
Un hombre decidió pasar algunas semanas en un monasterio de Nepal. Una tarde entró en una de los numerosos templos de la región y encontró a un monje sentado en el altar , sonriendo. El hombre siguió observándolo y le preguntó por qué sonreia. El monje le miró fijamente a los ojos y le dijo….
Hace tiempo que quería que entrara alguien por esa puerta y me dijera un simple “hola´´. La gente de aquí nunca saluda y eso me pone triste , eres la primera persona en muchos años que se ha preocupado por mí.
- Me alegro de que mi visita le haga sonreir. Porque yo últimamente también me encontraba muy solo , por eso he venido a hablar con usted.
El monje contestó : – Si eres capaz de arrancar una sonrisa de la boca de un monje desolado seguro que puedes arrancar una sonrisa de la gente que te rodea. Lo único que te voy a decir es que vivas la vida con ilusión y llena tu corazón de un sentimiento llamado amor. “Ese sentimiento lo llevo siempre en mis pensamientos por no haberlo podido disfrutar así que no pienses más y sal a la calle a buscar un sentimiento que aún puedes encontrar”.
Unos días con un monje
Un hombre decidió pasar algunas semanas en un monasterio de Nepal. Una tarde entró en uno de los numerosos templos de la región y encontró a un monje sentado en el altar, sonriendo. El hombre siguió observándolo y le preguntó porqué sonreía. El monje le miró fijamente a los ojos y le dijo…
Porque hacía tiempo que alguien de otro país no venía al monesterio a vivir o a pasar un poco de tiempo y porque me siento muy solo en el monasterio.
El hombre le dijo que ya no se sentiría solo porque ahora le ayudría en todo, que por eso había venido a pasar unos días con los monjes.
El monje le enseñó la habitación donde podría dormir, para que él también pudiese descansar.
A la mañana siguiente se despertaron a las seis para hacer los ejercicios matinales y luego fueron a buscar comida para todo el dia. Volvieron muy tarde. Cuando llegaron rápidamente prepararon la comida. El hombre dijo que no sabía cocinar , entonces el monje le enseñó cómo cocinar y así cada día, hasta que aprendió a cocinar. Y llegó el día en que tenía que volver a casa. El hombre agradeció al monje todo lo que había hecho por él y se fue.
